martes, 29 de agosto de 2023

Escritura e inteligencia artificial


Desde principios de mayo de este 2023, el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos desarrolla una huelga que ya se empalmó con la de los actores y actrices de Hollywood, que comenzó en julio. Ambas detonaron en fechas simbólicas (el Día del Trabajo y el Día de la Independencia de EE. UU.).

En el caso de los guionistas, uno de los motivos centrales de la inconformidad de los trabajadores es el uso de la inteligencia artificial para desplazarlos, al menos en una parte de proceso de creación. Lo que temen es que herramientas como Chat GPT o Bard sean utilizadas para corregir o mejorar los borradores de guion, lo que provocaría una caída en los salarios o percepciones. 

No es lejano el escenario en que un "chatbot" o un "bot conversacional" con el suficiente "aprendizaje" o "entrenamiento" pueda ser capaz de redactar un guion, más o menos de calidad. Parece que lo hay que hacer es emplear los guiones ya existentes (fruto de trabajo humano) para que la inteligencia artificial los imite. 

Es decir, estamos frente a otro fenómeno de la enajenación: la creación humana se enfrenta a los propios humanos como una fuerza no sólo ajena, sino también hostil. Los guiones que han hecho por años y décadas los trabajadores ahora pueden ser el material con el que los robots sean adiestrados para reemplazarlos. 

Como ya se ha dicho, esto no sería un problema si los estudios y las casas productoras no fueran propiedad privada, con el objetivo del lucro y la reducción de costes como prioridades. Si pueden más o menos mecanizar la creación de guiones, hasta cierto grado o completamente, se ahorrarán mucho dinero en salarios y regalías. De paso, se quitarán encima las amenazas de huelga.

Si esos estudios y casas productoras fueran, en cambio, propiedad colectiva, no habría esa contradicción y esa lucha de clases, entre los propietarios y los empleados, entre los capitalistas y los trabajadores. La inteligencia artificial podría ser utilizada para que los guionistas pudieran liberar su tiempo y emplearlo en otras actividades que los "bots" aún no pueden hacer. 

El capitalismo en su etapa tardoindustrial está mostrando más y más contradicciones internas. La enajenación tecnológica no es un tema de ciencia ficción. Ya desde la Revolución Industrial ha habido movimientos de protesta contra las máquinas. Sólo una grado de conciencia mayor ha permitido enfocar que el enemigo no es la tecnología, y ni siquiera los dueños de la misma, sino el esquema de la propiedad privada, la médula del capitalismo.

"En los próximos tres años, verán una película escrita por IA, (y será) una buena película", declaró hace semanas el director Todd Lieberman, rompiendo con el tabú de que el arte no podría ser creado por un robot. Es algo que, en cierta medida, ya es posible. Quizá Lieberman no se da cuenta de las implicaciones de lo que ha dicho, pero los guionistas sí y están luchando.

¿Será que no hay actividad humana que no pueda llegar a realizar una máquina? ¿Llegará el día en que también el análisis de las implicaciones de la inteligencia artificial pueda ser realizado por la propia inteligencia artificial? 

¿Es paranoia? ¿Es una locura? ¿Es una rebelión sin sentido? Cuando se trata de la lucha de clases, hay que darle el beneficio de la duda a la clase trabajadora organizada. Después de todo, es la que está más cerca de la realidad social y sus procesos complejos.

martes, 22 de agosto de 2023

¿Qué es el comunismo?




Los nuevos libros de la SEP han provocado una ola de ataques por parte de sectores conservadores que argumentan, entre otras cosas, que los textos tendrían como finalidad difundir una ideología "comunista". 

Al parecer, muchas personas entienden por "comunismo" algo parecido a una tiranía, en la que se enaltece la pobreza y se promueve la ignorancia, o algo similar. Por eso se vuelve necesario esclarecer el concepto, que forma parte del sistema teórico marxista. 

El comunismo es un MODO DE PRODUCCIÓN, de seis en total que se pueden encontrar en Marx:

1.- COMUNISMO PRIMITIVO: es un modo de producción hipotético que correspondería a la prehistoria y en el que no existiría la propiedad privada de los MEDIOS DE PRODUCCIÓN (la tierra, las herramientas). Marx y Engels teorizaban con que debió existir un larguísimo periodo en el que no había aparecido el concepto de propiedad, tampoco la monogamia, las leyes o un aparato de Estado.

2.- ESCLAVISMO: este segundo modo de producción, que correspondería a la Antigüedad, se basa ya en la propiedad privada de los medios de producción y, en especial, de la propiedad privada de toda una CLASE social, la de los esclavos, por parte de otra CLASE, la de los amos. Surge así la LUCHA DE CLASES. 

Conceptualmente, si hay propiedad privada, entonces hay ya división de clases, la propietaria de los medios de producción, por un lado, y la no propietaria, por el otro. 

Marx y Engels sostienen que la propiedad privada da lugar a la división y la lucha de clases, que a su vez determina la aparición de los sistemas jurídicos y políticos (que siempre favorecerán a la clase propietaria), así como los esquemas ideológicos (que justificarán la propiedad privada y las estructuras derivadas).

De esta manera, en la Antigüedad, las leyes, los sistemas políticos y las ideas dominantes tenían la función de legitimar y reforzar el dominio de los amos sobre los esclavos. La esclavitud estaba normalizada, se acepta socialmente, y la ley y los gobiernos eran diseñados y controlados por la clase de los amos.

3.- FEUDALISMO, que correspondería a la Edad Media, se basaría en el dominio de los SEÑORES, los grandes propietarios de tierras, que serían trabajadas por los SIERVOS que, a diferencia de los esclavos, no son propiedad del señor, pero están atados a él de por vida, incluso por generaciones, y no pueden cambiar de lugar.

Los SIERVOS trabajan la tierra de su SEÑOR, le pagan tributo y están obligados a luchar por él en las guerras entre señores. El señor no es amo, porque no es propietario del siervo y no lo puede vender, por ejemplo. Tiene tierras que le pertenecen por derecho de sangre y las familias que están en servidumbre también están ancladas ahí. 

Hay una especie de progreso, porque el siervo ha adquirido un poco más de "libertad", al no ser ya una simple propiedad mueble del propietario, pero la ley, los ejércitos, los sistemas jurídicos y políticos, así como las ideas hegemónicas no le favorecen, sino que están en manos de la clase de los señores.

4.- CAPITALISMO, que corresponde a la Modernidad. Aquí la clase propietaria es la de los BURGUESES y la de los no propietarios es la de los PROLETARIOS, los obreros. 

Los burgueses son, sobre todo, dueños de máquinas, talleres y herramientas, que son trabajadas por los obreros, a cambio de un salario. A diferencia de esclavos y siervos, los obreros ni son propiedad del burgués ni están atados a él de por vida, sino que pueden emplearse "libremente" con el burgués que puedan. 

Ha habido también un progreso. La clase obrera comienza a organizarse y hacer presión, a luchar por derechos como mejores salarios, vacaciones, jornadas de ocho horas, entre otros beneficios.

A la par, las leyes y los sistemas políticos comienzan a incluir a los obreros. Las democracias modernas evolucionan y les dan derecho de votar y de ser votados (al principio no lo tenían). Comienza entonces una lucha de clases que se expresa como lucha política de partidos. 

Aunque el sistema democrático tiende a favorecer a la burguesía, que controla los medios de comunicación y sigue teniendo la hegemonía en el plano de las ideas, la clase obrera tiene cada vez más espacios e instrumentos para esa lucha. Forma sindicatos y grandes organizaciones nacionales e internacionales. También tiene partidos políticos afines, es la izquierda. 

Aun así, la propiedad privada sigue vigente. Y el obrero recibe sólo una pequeña parte de lo que produce en forma de salario. El burgués se queda con el resto, la PLUSVALÍA. Es la forma de explotación más reciente. 

Y está legitimada, en la sociedad prevalece la idea de que no es incorrecto que el burgués obtenga ganancias del trabajo de los obreros. Al contrario, el burgués es elogiado por "crear fuentes de empleo" y "dar trabajo", por su "espíritu de empresa" y por su "emprendimiento". Se convierte en modelo. Y se difunde la idea de que "cualquiera", si se esfuerza y es inteligente, podría ser un burgués, un rico, un adinerado. En esa etapa estamos todavía.

Las leyes protegen la propiedad privada, que se considera un derecho casi sagrado. Y los sistemas políticos tienden también a favorecer a la burguesía, que también se organiza para impedir que asciendan los políticos que favorecen a la clase trabajadora. Con una capacidad económica mayor, se dedican intensamente a combatir a la izquierda. Es lo que vemos muy claramente con un Claudio X. González, dueño de Kimberly Clark. O con Ricardo Salinas, dueño de Televisión Azteca.

5.-  SOCIALISMO, es una etapa de transición. La clase obrera logra derrotar a la burguesía y se hace del control del aparato de Estado. Es el gran temor, el pavor de la burguesía, porque la clase trabajadora, según Marx, debería usar ahora el poder público para expropiar, es decir, para arrebatar los medios de producción que están en manos de la burguesía y, esto es importante, ponerlos en manos de los trabajadores, no ya como propiedad privada, sino como propiedad colectiva.

El problema es cuando, en lugar de colectivizar los medios de producción con la creación de cooperativas, los regímenes que han ensayado o se han parecido al socialismo se han limitado a estatizarlos, es decir, ponerlos bajo el control del Estado, no tanto de la clase trabajadora. Y se han creado burocracias que son como una nueva clase social explotadora. 

Pero teóricamente, la idea era otra, que el Estado expropiara, colectivizara y se desmontara a sí mismo. Habiendo eliminado la propiedad privada, no sería ya necesario el Estado como instrumento de represión de una clase sobre la otra, entonces el Estado dejaría de tener una función. 

6.- COMUNISMO, que vendría después del socialismo, cuando el Estado obrero culminó la labor de expropiación y colectivización. Y cuando ya no es necesario el aparato represivo que apareció milenios antes, durante el esclavismo. 

Al no haber propiedad privada de los medios de producción, no hay tampoco clases sociales, no hay lucha de clases ya y la organización de la producción no implica ninguna forma de explotación. Es una utopía, un ideal, que nunca se ha llevado a la práctica. Ningún país ha sido comunista y hay duda de que haya habido alguno que realmente haya sido socialista.

CONCLUSIÓN

El comunismo no promueve la pereza, la mediocridad o la ignorancia. Un comunista sería una persona que tiene ideas favorables a la clase trabajadora y en contra de la explotación en el capitalismo. 

Esa persona, desde la izquierda, lucha por que los trabajadores, primero, tengan mejores salarios y más derechos, por que vivan dignamente y se organicen con libertad y autonomía. 

Esa persona critica al capitalismo por promover la explotación, por perpetuar la división de clases, también por razones ecológicas y otros motivos de muy diversa índole. 

Es probable que esa persona favorezca que los ricos paguen más impuestos para que los recursos se redistribuyan en más derechos para la clase trabajadora, en renglones como la educación y la salud. 

Pero si es un comunista, con eso no se conformará, sino que luchará por la eliminación de la propiedad privada en el marco del socialismo. De ahí que haya en la izquierda toda una gama de posiciones, algunas más moderadas y otras más radicales.

¿AMLO es comunista? No, no lo es, es SOCIALDEMÓCRATA, además moderado. No plantea ninguna expropiación de la burguesía, no plantea eliminar la propiedad privada, ni que los obreros tengan el poder. No plantea siquiera elevar los impuestos a la burguesía, sino que paguen lo que ya está estipulado. 

Como izquierdista, AMLO es de los más moderados. Casi es un político de centro, realmente. No es anticapitalista, de ninguna manera, no está luchando por el socialismo y en su mente ni siquiera aparece la idea del comunismo.

¿Por qué entonces lo combate la burguesía? Porque la burguesía no sólo no quiere un gobierno que le plantee pagar los impuestos que debe pagar, sino que quisiera uno que se los redujera, es decir, un gobierno liberal de derecha. 

La burguesía no sólo no quiere un gobierno con cierta afinidad por la clase trabajadora, sino que quiere un gobierno completamente volcado en apoyo de la burguesía, la propiedad privada y la explotación. 

Por eso la exageración de llamar "comunista" a AMLO, porque en él ve a sus peores fantasmas, que no dejan de ser eso, meros fantasmas, y porque desearía que los próximos gobiernos vuelvan a  favorecer a los empresarios, exclusivamente, como en la etapa neoliberal. 

Los libros de primaria no pueden ser "comunistas", porque, para ello, tendrían que difundir una ideología que la misma burguesía desconoce y que se fundamenta en teorías económicas, filosóficas, históricas y sociológicas que están fuera del alcance de cualquier estudiante de casi cualquier nivel. Los libros de texto sólo son diferentes, quizá porque plantean cuestiones sociales de forma más clara o alguna otra razón. 

Los que sí son anticomunistas son los burgueses, pero no sólo son anticomunistas, son antiizquierdistas, son antiderechos de los trabajadores y, en resumen, son opuestos a todo lo que no favorezca sus intereses.

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